sábado, 27 de octubre de 2018

11,338. LA TECNOLOGÍA NO LLENA EL VACÍO ESPIRITUAL QUE EL FIN DE LAS RELIGIONES MILENARIAS DOMINANTES HA DEJADO A SU PASO.


REPORTE- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

La tecnología no llena el vacío espiritual  que el fin de las religiones milenarias dominantes ha dejado a su paso.


La avaricia es un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo eterno por satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción. Eric Fromm.

La historia está marcada por los acontecimientos científicos y tecnológicos que constituyeron parteaguas trascendentales en el avance y el desarrollo material de la humanidad; el avance de la ciencia y la tecnología hacen posible hoy,  acabar con la ignorancia, con el hambre, la enfermedad y hasta con la muerte, creencia que los transhumanistas difunden con entusiasmo y fé desmedida en el poder de la tecnología.

El futuro está aquí, la nanotecnología, la biotecnología, la genética y la robótica, ayudarán a crear, ya crearon y están creando robots y probablemente humanoides y cyborgs, con lo que se borrarán las fronteras entre los reinos orgánicos e inorgánico; pero como lo advirtió el Papa Francisco, los sueños podrían convertirse en pesadillas porque mientras que el desarrollo científico y material ha sido acelerado, el desarrollo social y espiritual del hombre se estancó y amenaza con llevar a la ruina de la civilización.

La humanidad está en busca de nuevos caminos, el despertar de la espiritualidad es una reacción al derrumbe de las religiones monoteístas que durante miles de años dominaron el inconsciente colectivo de la humanidad, pero mientras que en los países desarrollados el cristianismo agoniza, en los países pobres se multiplican los brotes de fanatismo religioso;  la ola de la ignorancia favorece el fanatismo en todas sus manifestaciones, el fanatismo deportivo, artístico, y en especial el fanatismo religioso y político.

Un nueva conciencia y una nueva espiritualidad, una nueva forma de vida y de producción son necesarias para tratar de enfrentar los retos que vienen y que tienen a la humanidad al borde de una transformación trascendental, uno de los caminos posibles es el que nos marcan los pueblos originarios, el camino de la paz y el respeto a todas las formas de vida, la renuncia a la violencia y la rectitud y el comunitarismo como forma de vida y de gobierno, con su filosofía y estilo de vida comunitario  como base de la producción,  de la educación y del gobierno.  En el sistema comunitario es posible la propiedad privada y propiedad comunal, algunos dicen que es imposible, pero las experiencias de cooperativas, uniones y comunas son diferentes formas de organización social democrática que siguen vivas.

 El otro camino es el de la esclavitud, el del fascismo  que asoma su rostro en nuestra América del Sur y que aún en sistemas aparentemente democráticos como México, Argentina y Brasil, se muestra cíclicamente, en una dialéctica que lleva de los sueños democráticos a regímenes dictatoriales como el de Díaz Ordaz. ¿Cómo detener el avance de la amenaza fascista, de los integrismos de todos colores y religiones, de la corrupción y la violencia? ¿Cómo comenzar a crear un nuevo mundo, una nueva civilización?

La respuesta cualquiera que está sea a nivel económico debe de estar apoyada en la educación de los pueblos, sólo la cultura ayudará a reducir la desigualdad en todas sus formas; la desigualdad económica que divide a muchos pueblos de la Tierra, en  México también es reflejo de la ignorancia  y hasta de la miseria espiritual de miles de mexicanos.

Para salir del caos de la violencia México y el mundo necesitan una revolución espiritual, es decir, educativa, porque sólo la educación forja espíritus fuertes. Es también una base de la llamada Cuarta Transformación.

viernes, 26 de octubre de 2018

11,337. ¿EL GRUPO HIGA DE ANDRÉS MANUEL?


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Francisco Ortiz Pinchetti.
SinEmbargo. Octubre 26, 2018.

Riobóo y AMLO. Foto: Cuartoscuro.

Nada claras están las verdaderas intenciones de Andrés Manuel López Obrador respecto al nuevo aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM). Ni siquiera sus más allegados conocen el verdadero objetivo del Presidente electo en esta materia. Han sido constantes sus cambios de posición a lo largo de los dos últimos meses, a pesar de que desde el año 2015, como está documentado, declaró estar convencido de la inviabilidad del proyecto de construir el NAIM en Texcoco.

Menos claro está en este tema la participación del constructor José María Riobóo Martín. Resulta que el presidente del Grupo Riobóo es el verdadero padre del proyecto de construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, para que éste funcione de manera simultánea con el actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez, como alternativa al proyecto del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Riobóo Martín tuvo relación con el Gobierno del entonces Distrito Federal, encabezado por López Obrador, a través de cuatro adjudicaciones directas, sin concurso, por un monto de 171 millones de pesos ocurridas entre 2002 y 2005. Estos contratos sin licitación fueron denunciados durante el segundo debate presidencial por el candidato de la Alianza Por México al Frente, el panista Ricardo Anaya Cortés, que cuestionó al respecto al aspirante de Morena sin obtener respuesta. Anaya Cortés publicó como prueba de su dicho los cuatro contratos en sus redes sociales, sin ser desmentido.

Las adjudicaciones mencionadas formaron parte del Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación del Distrito Federal (Fimevic), creado para el desarrollo y construcción del Segundo Piso del Anillo Periférico, del Viaducto y de otros proyectos viales. El contrato de mayor monto correspondió a un proyecto vial y estudios de impacto ambiental, urbano y vial, así como el proyecto ejecutivo para la construcción del llamado segundo piso sobre el Anillo Periférico de la capital, por más de 61 millones de pesos.

Diversas versiones periodísticas indican que Riobóo Martín intentó sin éxito participar con sus empresas en la construcción del NAIM. Quería rebanada del pastel. Al fracasar en su tentativa, viró en busca de su amigo López Obrador para “venderle” el proyecto de Santa Lucía, el que por cierto constituye, al margen de su viabilidad técnica, un muy pero muy atractivo negocio.

Con este personaje se reunió AMLO a finales de noviembre de 2015, cuando era  dirigente del naciente partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) para examinar el proyecto de la construcción del NAIM en Texcoco, lo que confirma que el ingeniero y empresario es hombre de toda la confianza del ahora Presidente electo.

López Obrador escribió en su página de Facebook el día 30 de ese mes, hace tres años:

“Estuve con el Ing. José María Rioboó. Revisamos de nuevo la propuesta alterna al nuevo aeropuerto y estamos convencidos que sería muy irresponsable destinar 170 mil millones y cerrar dos aeropuertos, con el añadido de que construir el nuevo aeropuerto en Texcoco es técnicamente inviable, pues el suelo firme está a más de 80 metros de profundidad. Es decir, está garantizado que habrá hundimientos exagerados y diferenciales. Esto lo muestra la carretera México-Texcoco”.

Agregó:

“En cambio nuestra propuesta de hacer dos pistas en Santa Lucía representa construir en suelo firme, no cerrar los actuales aeropuertos y ahorrar 100 mil millones de pesos. No es cierto, como sostiene la SCT, que no pueden operar el actual aeropuerto y el de Santa Lucía, pues llevan casi 70 años funcionando de manera simultánea. Además, en Nueva York, el aeropuerto de John F. Kennedy y el de la Guardia están a 17 kilómetros, uno del otro, con un tráfico aéreo tres veces superior al de la Ciudad de México. Lo mismo sucede con los aeropuertos internacionales de Tijuana y San Diego, que están a 5 kilómetros, mientras el Benito Juárez y el militar de Santa Lucía están a 32 kilómetros en línea recta”.

Lo que resulta inexplicable es la razón por la que AMLO, luego de coquetear con la propuesta de Carlos Slim para que la Iniciativa Privada se haga cargo como concesionario de la construcción de Texcoco, llame ahora a una “consulta nacional” para que el pueblo sabio sea el que decida.

De remate, justo en la víspera del inicio de dicha “consulta”, que durará cuatro días, el ya designado futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, da a conocer el miércoles pasado un nuevo estudio atribuido a la consultora francesa NavBlue (a la que equiparó sin más datos con la estadunidense Mitre)  sobre la factibilidad del proyecto Santa Lucía como alternativa a la construcción del NAIM. El estudio costó unos tres millones de pesos y resultó ser una tomadura de pelo. El próximo titular de la SCT no aclaró que dicho dictamen de los expertos franceses está basado ¡en la información proporcionada por el Grupo Riobóo!, como se aclara en el propio documento.

Los hechos dan sustento al sospechosismo inevitable y ya se especula sobre una relación nada transparente y mucho provechosa entre el inminente Presidente de la República y el empresario, su asesor. Y ya hasta se compara con la sostenida por el presidente Peña Nieto (desde que ocupó la gubernatura del Estado de México) y el Grupo Higa, propiedad de su amigo el magnate constructor  Juan Armando Hinojosa Cantú. Fuera bueno aclararlo, cuanto antes. Válgame.

¿Te gustó? Compártelo:

@fopinchetti

Por Francisco Ortiz Pinchetti.
Fue reportero de Excélsior. Fundador del semanario Proceso, donde fue reportero, editor de asuntos especiales y codirector. Es director del periódico Libre en el Sur y del sitio www.libreenelsur.mx. Autor de De pueblo en pueblo (Océano, 2000) y coautor de El Fenómeno Fox (Planeta, 2001).

11,336. LA ESENCIA DE LA DEMOCRACIA: #LACONSULTAVA.


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Epigmenio Ibarra.
SinEmbargo. Octubre 26, 2018.

No es la primera vez que el régimen y quienes lo sirven usan el miedo para cerrar el paso a la democratización. Foto: Cuartoscuro.

“Las decisiones referentes a los asuntos comunes deben ser tomadas por la comunidad”.

Cornelius Castoriadis.

El coro de opositores a la consulta promovida por Andrés Manuel López Obrador repite, en los medios y en las redes, una y otra vez, la misma cantaleta: ¿Por qué van a decidir la ubicación del nuevo aeropuerto esos que nunca han tomado un avión? ¿Por qué ha de consultarse a quienes nada saben de aeronáutica? ¿Por qué no dejar que quienes nos gobiernan decidan sobre estos asuntos estratégicos? La respuesta es sencilla y contundente: porque los dineros que han de emplearse en la construcción de esa obra no pertenecen al gobierno.

 Porque ese dinero es de las y los mexicanos, de todas y todos los que pagan sus impuestos, aunque jamás hayan tomado o vayan a tomar un avión en su vida. Porque los miles de millones de pesos que en esa obra se gasten pesarán sobre las espaldas de quienes menos tienen. Porque los lujos de unos cuantos, las exorbitantes ganancias de las grandes empresas, la corrupción en torno a la obra faraónica de Texcoco dejarán sin hospitales, sin escuelas, sin servicios básicos a millones de ciudadanos.

Hay un tufo clasista evidente en el arsenal de argumentos de quienes se oponen a la consulta. El populacho, piensan -aunque no tienen el valor de decirlo con todas sus letras porque pretenden ser políticamente correctos-, no tiene por qué intervenir en asuntos que sólo le competen al gobierno, a los ilustrados. Al populacho, creen, sólo le toca callar y obedecer. Ya eligió presidente. Que no joda. No le toca decidir. Muy pocos entre los detractores de la consulta (aunque es lo que realmente piensan) tienen el descaro de decir como Vicente Fox Quezada que esos que no viajan en avión son, además, una punta de ignorantes.

Clasismo, racismo, discriminación son también los ingredientes de la democracia simulada que hace décadas vivimos en este país. La supervivencia del régimen corrupto y autoritario dependía tanto de su capacidad de manipular a las masas como de su habilidad para desalentar e inhibir los intentos de participación ciudadana en la vida pública. Sobre una población sumisa y apática era fácil imponerse. La gente idiotizada frente a la TV, indiferente ante lo que en el país sucedía, resignada a que la corrupción fuera destino y la impunidad ley, les dejaba hacer y deshacer con Mexico lo que les daba la gana. El voto era sólo un ritual inocuo; la democracia, como ya lo he escrito en repetidas ocasiones en este espacio, sólo la coartada para una partida de ladrones que se pasaban, cada seis años, la banda presidencial.

Entre 2013 y 2018 Enrique Peña Nieto gastó más de 52 mil 860 millones en su imagen pública y la de su gobierno. Muchos de esos millones, de este gasto criminal, obsceno e innecesario, fueron a dar a las arcas de los medios que hoy están empeñados en la campaña contra la consulta. Una cantidad significativa de estos mismos recursos fue empleada por Peña (que sigue aceitando a medios y redes con dinero público) para vender a la opinión pública las bondades de la obra en Texcoco, una especie de legado personal, de herencia faraónica, de este presidente al que el descrédito y la infamia marcarán por siempre.

Unos cuantos millones de pesos más, de ese dinero proveniente de nuestros impuestos, fueron a dar a los bolsillos de columnistas y líderes de opinión que hoy desgarran sus vestiduras porque López Obrador se atreve a preguntar al pueblo algo de lo que el pueblo, según ellos, nada sabe y tratan por todos los medios, incluso manipulando la información o sembrando el miedo y la incertidumbre (como Carlos Loret de Mola), de desprestigiar este inédito ejercicio de participación ciudadana.

No es la primera vez que el régimen y quienes lo sirven usan el miedo para cerrar el paso a la democratización de México. El hecho de someter a consulta la decisión del lugar donde ha de construirse el nuevo aeropuerto ha servido para que Loret y otros columnistas hagan una reedición de la campaña panista del “peligro para México”. Otra vez se habla de la incertidumbre en los mercados, de la presión sobre el peso, de la inminente caída de la bolsa. La única manera de evitar estos males apocalípticos, dicen, es la continuación de la obra en Texcoco. Si esto no sucede, si los resultados de la consulta llevan a la cancelación de la misma, México, pregonan, habrá de pagar las consecuencias.

La esencia de la democracia (de la auténtica) es la participación ciudadana. Si no se escucha la voz de quienes pagan sus impuestos y esperan a cambio de ello bienestar, servicios, oportunidades, no debe disponerse de los mismos. La consulta, el referéndum, el sometimiento de los planes de gobierno a toda la población, procedimientos normales en toda democracia que se respete, deben ser, en estos nuevos tiempos, la norma. Toca ya a los ciudadanos mandar y a los gobernantes obedecer. Toca a los ciudadanos alzar la voz y a López Obrador escucharla y actuar en consecuencia. Así lo entendieron los 30 millones de votantes que el 1 de julio dijeron al emitir sus votos: ¡Ya basta!, y aceptaron la tarea de convertirse en impulsores, en protagonistas de la transformación de México.

Yo soy uno de esos que quiere que su voz se escuche, que exige ser tomado en cuenta. Viajo mucho en avión, pero no sé nada de aeronáutica. De lo que sí sé es que el silencio, el miedo, la resignación, la apatía han servido sólo para someter, ensangrentar y saquear a este país. Yo voy a participar en la consulta y a promover la participación en este primer ejercicio, y en los que deban ser organizados en adelante para, juntos, ir haciendo de este un país más justo, más equitativo, más próspero, más democrático.

¿Te gustó? Compártelo:

TW: @epigmenioibarra 

Por Epigmenio Ibarra.
Periodista y productor de Cine y TV en ARGOS. Ex corresponsal de Guerra en El Salvador, Nicaragua, Colombia, Guatemala, Haití, El Golfo Pérsico, Los Balcanes. Ha registrado, con la cámara al hombro, más de 40 años de movimientos sociales en México y otros países.

11,335. EL LADO CLARO DE LA LUNA.


Envido por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Antonio Salgado Borge.
SinEmbargo. Octubre 26, 2018.

Así lo vivieron los astronautas en del Apolo 8 en 1968. Foto: Archivo.

Cuando la nave Apolo 8 logró llego a su destino hace cincuenta años, nunca un ser humano había estado en la órbita lunar. Para su tripulación el tiempo era limitado y la responsabilidad ilimitada; los estudios debían iniciar de inmediato. Los astronautas no descenderían a la superficie de la Luna; eso tendría que esperar al viaje del Apolo 11 en 1969. Para los astronautas del Apolo 8 en 1968 su misión era puntual: tomar desde la órbita registros de la Luna y fotografiar parte de la interminable serie de cráteres que domina su superficie.

Después de tomar cientos de fotografías, el astronauta William Anders, cansado de la monotonía del paisaje, notó que el planeta Tierra empezaba a emerger en el horizonte. Anders no lo pensó dos veces y apuntó a nuestro planeta con su cámara; un cráter menos representado en su rollo fotográfico no haría gran diferencia. La belleza de la esfera azul que emergía en el fondo negro bien valía una fotografía.

Cuando la tripulación del Apolo 8 regresó a casa, sus integrantes fueron recibidos en calidad de héroes. Pero entonces sucedió algo inesperado, aquella espontánea fotografía no requerida, una mera ocurrencia convertida en souvenir, gradualmente capturó la atención de miles de personas y terminó por convertirse en el ícono del viaje. Y es que los astronautas y el público empezaron a apreciar algo que la NASA no tomó en cuenta originalmente: los seres humanos no habíamos estado nunca tan cerca de la luna; pero tampoco habíamos estado antes tan lejos de nuestro planeta.

La fotografía tomada por Anders fue la primera imagen de la Tierra vista desde la Luna. La historia detrás de esta fotografía, convertida en documental recientemente por el cineasta Emmanuel Vaughan-Lee para el NY Times, es un recordatorio de lo mucho que los seres humanos nos hemos limitado a lo que tenemos frente a nuestras narices o a abrazar fabricaciones sociales sin sentido, y de lo poco que solemos poner en perspectiva nuestra existencia.

Así lo vivieron los astronautas en del Apolo 8 en 1968. A su retorno, en diversas entrevistas, los tres tripulantes afirmaron que la experiencia de ver nuestro planeta a la distancia les cambió la vida y les aclaró su concepción del mundo. El documental del NY Times muestra a Frank Borman, capitán de la nave, dando un discurso poco después de haber completado su viaje: “La sola emoción avasalladora que traemos con nosotros es el hecho de que verdaderamente existimos en un pequeño globo”. Posteriormente, en una entrevista, Borman abundó en su sentimiento afirmando que sus viajes espaciales le hicieron entender que las fronteras que tenemos son realmente artificiales y que la perspectiva que el Apolo 8 había traído a la Tierra sería transformadora: “podré ser ingenuo, pero creo que eventualmente, a través del programa espacial y a través de la exploración del espacio desde la tierra, y lejos de los intereses nacionalistas, podríamos de alguna forma desarrollar una relación más cercana aquí, entre la gente. Lo creo firmemente”.

Borman, desde luego, se equivocó. Cincuenta años después, en 2018, cientos de miles de individuos desesperados dejan lo poco que tienen en sus lugares de origen y migran cruzando mares, desiertos o amenazas humanas en busca de supervivencia. Pero en los países con mejores condiciones económicas, aquellos que podrían ayudarles, encuentran puertas cerradas y desprecio. Además, en estos países, que en no pocos casos son causantes directos de las condiciones que generan las migraciones, han tomado cada vez más fuerza voces y gobernantes que no sólo piden cerrar fronteras, sino que criminalizan sin evidencia alguna quienes migran; que culpan o desprecian a aquellas personas que más requieren la más elemental ayuda humanitaria.

Los tres astronautas del Apolo 8 con conscientes de que su viaje no logró impactar a las personas que viven en este planeta como ellos hubieran esperado. William Anders, el autor de la foto, se lamenta que este programa espacial no pudo traer al mundo la visión interconectada que el había esperado. James Lovell, otro de los tripulantes, se refiere así al impacto de su viaje: “Me hace sentir decepcionado. Hicimos algo que terminó mostrando la tierra y su gente exactamente como existían; dónde nos encontramos; que verdaderamente estamos aquí en la tierra, una nave espacial, y que todos somos astronautas. Y que, nos guste o no, tenemos que trabajar juntos como astronautas para completar la misión; pero eso no es lo que está pasando”.

Y tiene razón. Definitivamente eso no es lo que está pasando. Los nacionalismos mal encauzados, la deshumanización, la xenofobia o el racismo ya no son, como solía pensarse, anomalías o fenómenos marginales. La semana pasada lo corroboramos en México. Fue sorprendente cómo se reprodujo el discurso racista y xenófobo de la ultraderecha en redes sociales a partir de la incursión de la llamada “caravana migrante” en nuestro país. Así, personas con quienes nos une historia, raíces y cultura de pronto se convirtieron en criminales, y personas que decían repudiar a Donald Trump se convirtieron en fieles replicadores de sus sandeces. Mucho peor luce el panorama en Brasil, que podría elegir a un fascista como presidente y reconfigurar, para mal, la vida en varios países Latinoamericanos.

Pero que la perspectiva desde la Luna no haya logrado cambiar al mundo no significa que lo que entendieron los tripulantes del Apolo 8 no sea cierto. Los astronautas no se equivocaron en al menos dos aspectos. El primero es que buena parte de los hechos presentes que consideramos fijos o inmutables, como las fronteras, las migraciones, las religiones, las razas, o las disputas entre naciones, son en realidad estados de cosas contingentes o fabricaciones humanas.

Un poco de historia, por ejemplo, es suficiente para poner en perspectiva las migraciones presentes a partir del conocimiento del papel que las migraciones han jugado desde los inicios de la historia de la humanidad. Un poco de biología o filosofía pueden ayudar a poner las categorías raciales forman parte de la larga serie de constructos sociales que no tienen referente biológico. Un poco de información muestra que los migrantes no son más criminales que el resto de la población. Una mínima toma de perspectiva ayuda a ver que lo que hoy viven seres humanos desesperados lo podría vivir alguien cercano o uno mismo en el futuro.

El segundo aspecto en que los astronautas del Apolo 8 no se equivocaron es que conforme una persona rebasa lo presente o lo inmediato, en la medida en que logra ver más allá de lo que se ve desde la posición que se ocupe en el mundo, desaparecen los individuos aislados. Hace más de trescientos años, Baruch Spinoza vio, con claridad insólita, que es una verdad tan firme como las de la geometría que el ser humano es una parte que se deriva lógicamente del mundo, y que reconocer este hecho es la puerta lo mismo para conocer nuestro lugar en la naturaleza que para lograr vivir la mejor vida posible.

Desde luego, la naturaleza que Spinoza tiene en mente abarca absolutamente todas las manifestaciones de existencia -incluida “la cara de todo el universo”-, y todo lo que es está incluido en su concepto. Así, Spinoza defendió, contra los fanáticos religiosos de su tiempo, que es sólo cuando conocemos este concepto de naturaleza, y cuando entendemos la forma en que nos encontramos “dentro” del mismo, que podemos conocer adecuadamente quiénes somos y cómo relacionarnos con otras personas. Es decir, que en la medida en que uno va abriendo la imagen, las conexiones, ontológicas -físicas, si se quiere- y epistemológicas, se extienden sin remedio.

En tiempos en que el desprecio a la historia y a la ciencia alimentan el odio que amenaza a la humanidad, y cuando el negacionismo ignorante y el antiintelectualismo ha puesto en riesgo al planeta, tendríamos que recordar y defender, con Spinoza, que ni un individuo ni la humanidad en su conjunto son un “dominio dentro de otro dominio”; aprender a tomar distancia y a apreciar que, nos guste o no, ni nuestra vida, ni nuestro tiempo, ni nuestra especie flotan en la naturaleza aislados; que si pudiéramos observarnos desde la perspectiva en que Borman y compañía observaron a la Tierra en 1968 veríamos todo esto claramente.

¿Te gustó? Compártelo:

Facebook: Antonio Salgado Borge
Twitter: @asalgadoborge

Por Antonio Salgado Borge.
Candidato a Doctor en Filosofía (Universidad de Edimburgo). Cuenta con maestrías en Filosofía (Universidad de Edimburgo) y en Estudios Humanísticos (ITESM). Actualmente es tutor en la licenciatura en filosofía en la Universidad de Edimburgo. Fue profesor universitario en Yucatán y es columnista en Diario de Yucatán desde 2010.

11,334. LA GUERRA DEL GAS LLEGA A MORENA.


Envido por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI

Por Arnoldo Cuellar.
SinEmbargo.
Octubre 26. 2018O.

Senador Cruz Pérez, de Morena Chihuahua, acompañado del vocero de la fracción, Salomón Jara. Foto: Senado de la República.

El miércoles de esta semana un Senador de Morena, del estado de Chihuahua, presentó un punto de acuerdo que persigue centralmente instar a las autoridades federales para que investiguen a la empresa Sonigas, propiedad del empresario leonés Salvador Oñate Ascencio, por prácticas monopólicas, algo que pudiera sonar creíble en esa industria; por vender cilindros a medio llenar, también muy factible; pero además por algo que se oye desorbitado: presunta sustracción ilegal de hidrocarburos.

El punto de acuerdo, un mecanismo parlamentario que no obstante su nula eficacia sigue siendo el recurso predilecto de los integrantes del Poder Legislativo para hacer ruido político y mediático, va dirigido a la Procuraduría General de la República (PGR), la Comisión Federal de Competencia Económica y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), como si se tratara de un escopetazo.

La intención del Senador Cruz Pérez Cuéllar, un ex dirigente panista que le ganó la elección a Gustavo Madero en el estado gobernado por Javier Corral, y al ex Gobernador priista José Reyes Baeza, pareció ser la de ganarse algunos espacios en la prensa, algo que no ocurrió, precisamente a causa de la probada capacidad de inhibición que posee el capitán de Banco del Bajío y Sonigas para frenar la propaganda negativa en los medios.

La propuesta de Cruz Pérez sólo se fundamenta en algunas notas periodísticas aisladas; en reportes y multas de la Profeco, algo que seguramente es común en la industria del gas; y en la presencia de las filiales de Sonigas en más de la mitad de los estados del país.

Aquí es donde surge la duda de las verdaderas motivaciones atrás de la denuncia que a nivel nacional sólo fue publicada por el diario Excélsior y apenas por unas horas, pues actualmente la nota ha sido retirada del portal, no aclarada o desmentida, sino simplemente “desaparecida”.

La nota desapareció de la edición digital de Excélsior. Foto: Captura de pantalla del sitio www.excelsior.com.mx

En la tierra de origen del legislador que promueve el punto de acuerdo, se encuentran algunas de las más grandes empresas de distribución y venta de gas. Está por ejemplo Tomza, de Tomás Zaragoza Fuentes, que ha sido acusada casi de lo mismo: acaparar el mercado del gas LP, vender el combustible a sobreprecio y entregar litros que no son de a litro.

Es probable que nos encontremos en una guerra de empresas que utilizan a los políticos como alfiles o quizá simplemente como peones. No sería remoto elucubraciones que el Senador Cruz Pérez haya sido respaldado en su campaña por recursos provenientes de los competidores de Oñate y hoy esté pagando los favores.

Por que eso pasa también en Guanajuato. No hace mucho, la Alcaldesa de León, Bárbara Botello, adquirió una flotilla de vehículos mediante un arrendamiento financiero nada barato con una distribuidora de automóviles perteneciente al grupo Soni.

La decisión, tomada contra viento y marea, parecía pagar los favores recibidos en su campaña a la Alcaldía en 2012, a través de un personaje central en esta historia y hoy prófugo de la justicia: el ex tesorero Roberto Pesquera, quien además había colaborado en su carrera profesional cerca del propio Oñate Ascencio.

Por cierto, esa nota apareció fugazmente en la prensa local y luego pasó al olvido, hasta por parte del PAN, que buscaba afanoso temas contra la Alcaldesa priista que los acababa de humillar.

Es decir, tanto allá como acá hace aire. En Chihuahua y en Guanajuato los políticos y los empresarios han venido bailando un tango a escondidas, buscando beneficios mutuos que regularmente se salen de los caminos de la legalidad: los políticos obtienen recursos ilícitos para sus campañas; los empresarios reciben trato preferencial y beneficios en las decisiones de Gobierno o, también, obstáculos mayores para sus competidores.

Ese es el país contra el que votaron 30 millones de mexicanos en la pasadas elecciones, confiando en que Andrés Manuel López Obrador representaba algo distinto, pese a las campañas del miedo acumuladas de 18 años y todas las previsiones de desastre. Sin embargo, es también el país en el que ya parece estarse acomodando el morenismo triunfante si nos atenemos a las maniobras de Cruz Pérez en Chihuahua o las de Ricardo García Oseguera en Guanajuato.

Una elección puede cambiar mucho sólo si los políticos leen los mensajes de forma correcta, algo que no hizo Vicente Fox en el año 2000 y que terminó convirtiéndolo en un patético Presidente cabildero de empresarios, y traidor a los mandatos constitucionales y al voto que lo ungió.

Pero también una sociedad puede cambiar si hay un impulso desde la sociedad y ahí tienen una alta responsabilidad los empresarios, esos que saturan su agenda con cursos de liderazgo y de alta dirección empresarial, pero que nunca se detienen a leer un tratado de ética, aunque sea para dummies, para moderar así sea un poco el capitalismo de compadres que representa uno de los mayores lastres del país.

Hay tarea para todos, más allá de los puntos de acuerdo y la censura o autocensura de los medios, si no queremos que esto siga de mal en peor.

¿Te gustó? Compártelo:

Por Arnoldo Cuellar.
Periodista, analista político. Reportero y columnista en medios escritos y electrónicos en Guanajuato y León desde 1981. Actualmente, editor responsable del portal Zona Franca (www.zonafranca.mx). Conduce la Revista Informativa de la Una, que se trasmite en streaming de lunes a viernes de 13:00 a 15:00 horas. Colaborador del portal de periodismo digital Sin Embargo (www.sinembargo.mx)

11,333. ENCUENTRO CON GOROSITO…


Por el Dr. (c) Washington Daniel Gorosito Pérez.
Docente, investigador, ensayista, articulista y poeta.
Desde el Estado de Guanajuato. México. Para
Tenepal de CACCINI

ONU: 303 MILLONES DE NIÑOS SIN IR A LA ESCUELA, PARA EL 2030 TODOS LOS JÓVENES ESTUDIANDO Y TRABAJANDO.

En la 73ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó que 1 de cada 3 niños entre 5 y 17 años no asistió nunca a la escuela, múltiples son las causas, desde guerras, vivir en zonas de conflicto, desastres naturales, etc.

Aunque lo más terrible es que la cifra en los últimos años se ha ido incrementando y la sociedad mundial en general no le ha prestado la atención que el problema tiene. Según el informe titulado: Futuros robados: jóvenes sin escolarizar, la UNICEF da cuenta que 2 de cada 5 niños no ha terminado la escuela primaria en el mundo. Nos referimos a seres humanos que no han tenido acceso a ese tesoro que es la educación y el conocimiento. Se calcula que 303 millones de niños distribuidos en todo el planeta nunca han asistido a la escuela.

La directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore declaró en Nueva York que a corto plazo las escuelas han sufrido daño, están ocupadas por fuerzas militares o están siendo atacadas deliberadamente, lo cual hace que pasen años sin que los niños puedan volver a ellas a aprender. Esto supone que, a largo plazo, tanto ellos como los países en donde vivirán seguirán enfrentándose a vidas perpetuas de pobreza, una situación que estamos viendo hoy en diferentes partes del planeta.

Si bien menos del 4% de los llamados a colaboración humanitaria se destinan a la educación, el informe pide se invierta en calidad de forma que los niños y jóvenes al menos tengan acceso desde la educación preescolar hasta la secundaria. Obviamente que la pobreza, situaciones de emergencia, enfermedades que contraen los infantes, la hambruna y la falta de paz son detonantes para que lamentablemente los más de 300 millones de niños no estén en condiciones de tener una formación escolar que les permita disponer de una educación de calidad.

Los niños más pobres en edad de asistir a la escuela tienen cuatro veces más probabilidades de no acudir que los que tienen niños que cuentan con familias pudientes. Según el informe si esa tendencia no se corta, el número de jóvenes de 10 a 19 años aumentará para el 2030 a 1300 millones, lo que supondrá un aumento del 8% en este sector de la población mundial. De ahí que la directora ejecutiva de UNICEF, considera este momento como crítico, se debe actuar urgente pero con un importante nivel de prudencia.

“Tenemos que empoderar y capacitar a los jóvenes para que estén preparados para crear sociedades prósperas y pacíficas. No podemos permitirnos el lujo de fracasar”.

Por otra parte también en la Asamblea General, se lanzó la estrategia Juventud 2030 con la meta que en dicho año los 1800 millones de personas entre 10 y 24 años se encuentren estudiando, trabajando o capacitándose con el objetivo de poder conseguir un empleo digno. El Secretario General de la ONU, el portugués Antonio Guterres en la presentación de esta estrategia dijo:

“Hablamos de la generación más grande de la historia, y afrontan desafíos como guerras, cambios en el mercado laboral, impactos del cambio climático…Más de 1/5 no tiene empleo, 1 de cada 4 está afectado por alguna guerra, millones de niñas son madres antes de tiempo y, en general, todos suelen verse excluidos de los procesos de desarrollo, ignorados en las conversaciones de paz y silenciados en la mayoría de las decisiones internacionales”.

“Los jóvenes son una fuente de innovación y de soluciones; apoyarlos para que desarrollen su potencial es importante. Si vamos a crear un mundo más pacífico y sostenible para construir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ellos deben estar al frente”.

Las prioridades a llevar a cabo por la estrategia Juventud 2030: Amplificar las voces de los jóvenes para promover un mundo pacífico, justo y sostenible. Apoyar un mayor acceso a los servicios de salud y educación de calidad y también a trabajos decentes y productivos. Proteger sus derechos y apoyar su participación cívica y política. Respaldar su papel como catalizadores de la paz, la seguridad y la acción humanitaria. Que lejanos estamos de aquél verso del célebre poeta nicaragüense Rubén Darío: “Juventud divino tesoro”.
        
 ¡Hasta el próximo encuentro…!

                                                                              Dr. (c) Washington Daniel Gorosito Pérez.

11,332. DEL CIELO AL INFIERNO.


LA FERIA

Por el Sr. López.
Periodista critico.
Desde Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Del Cielo al Infierno.
La desafiante perseverancia antagonista de Andrés Manuel López Obrador, no era suficiente para derrotar políticamente a los grupos de poder predominantes en México (nacionales y extranjeros). Su mucho oficio en esas lides junto con la evidencia de que la edad, su edad, lo derrotaría definitivamente, lo hizo matizar explícitamente sus radicales posturas; la imagen de un Cuauhtémoc Cárdenas envejecido y arrumbado, debe haberle quitado el sueño: él no sería el siguiente tótem del panteón opositor a nombre de la coherencia ética.

La circunstancia, el momento, le eran inmejorablemente favorables: el enorme y justificado descrédito de gobiernos y partidos; el desaliento, si no ira, del común de las personas hartas de corrupción (real y ficticia), de la insultante exhibición de la delirante -y no tan raras veces mal habida-, riqueza de los menos, frente a la desesperanzada pobreza de los más; el tambaleante prestigio de instituciones autónomas y organismos ciudadanos; junto con el temor de las élites al incendio social; todo le favorecía a condición de asegurar la continuación del modelo económico: lo hizo, pregonando a los cuatro vientos una peculiar izquierda garante de los intereses del gran capital global y doméstico (en la más libre y fétida acepción del ‘garantismo’, con disculpas de don Luigi Ferrajoli, que no se inventa uno nada).

Por eso el 7 de mayo de este año, fue la reunión de AMLO con Larry Fink, presidente ejecutivo de BlackRock, de la que “ambos salieron encantados” (a decir de Carlos Urzúa, predesignado secretario de Hacienda del próximo gobierno, presente en la reunión de una hora). AMLO le aseguró el “estado de derecho” en caso de triunfar en las elecciones y eso, en los oídos de don Fink, fue equivalente a ratificar el estado de sus derechos de él y los inmensos intereses que representa.

BlackRock es la empresa de gestión de activos más grande del mundo; para que le calcule: si fuera país, sería la cuarta economía del mundo, de ese calibre; en México es propietaria de la totalidad de la cartera de inversión de Citibanamex -34 mil millones de dólares-; es la inversionista más grande de la Bolsa Mexicana de Valores, con acciones de 69 empresas; y tiene el control directo e indirecto en cinco proyectos de infraestructura energética y seis bloques de exploración petrolera.

Como es bien sabido, AMLO arrasó en las elecciones del 1 de julio, pasando sin darse cuenta, de líder político del país a responsable político del país, en su calidad de Presidente electo y ante la casi total parálisis de Peña Nieto quien le cedió los trastos antes de que saliera el toro. Y eso a AMLO le encanta.

Es obvio que AMLO no asimila su inobjetable victoria electoral. Él sigue en el éxtasis del momento en que se dio cuenta que ya había ganado, que lo imposible ya era realidad. Imagine que usted está viendo el concurso del Melate con su volante en la mano, imagine que dicen el primer número y es el suyo, que siguen coincidiendo el segundo, tercero, cuarto, quinto y… ahora imagine qué sentiría al escuchar que también el sexto número usted lo puso y que anuncian UN solo ganador. Usted, de repente, se da cuenta que acaba de ganar, por ejemplo, 280 millones de pesos, piense en el remolino que se le armaría en la cabeza, en el sentimiento de incrédulo gusto, los brincos, los abrazos de los suyos, los gritos de alegría, las hincadas agradeciendo a Dios, los besos a su imagen de la Guadalupana… un ser humano estándar, tarda unas horas o hasta unos días en asimilar tal cosa. Bueno, pues AMLO está en ese éxtasis, en ese intenso espasmo desde el 1 de julio. No se ha vuelto loco nomás porque debe tener Kola Loka en las neuronas, verdad de Dios.

AMLO no se ha dado respiro ni tiempo para reflexionar. Lo suyo es acaparar el reflector, traer como prótesis bucal el micrófono. Es un político natural, percibe a la gente, sabe que está en la punta del pico más alto de la popularidad. La encuesta de El Universal de agosto le asignó el 64% de aceptación popular.

Centenares de declaraciones después, con varias metidas de pata de la Antología Universal de la Estupidez y algunos escándalos como el peculiar Fideicomiso para Damnificados, los nombramientos de Bartlett en CFE y de un ganadero -Octavio Romero-, para Pemex, calificar de “guaruras” a los militares del Estado Mayor, la boda imperial de su cercanísimo, César Yáñez, por mencionar algunos… y la encuesta del 24 de octubre lo presenta más arriba aún, con 75.2% de aprobación de los tenochcas simplex, que todo le celebran, encantados (ellos sí), de la travesura que saben le hicieron a los exquisitos de la planta ‘pent house’ del país. ¡Qué bonita es la venganza cuando Dios nos la concede!

Populista o no, a él todo le viene guango, trae cuatro ases y comodín en la mano. Por eso su seguridad al imponer la consulta popular sobre lo del aeropuerto, mal organizada a modo, sostenida con mentiras evidentes, y AMLO no se inmuta ni deja de sonreír, afirmando sin sostén que “no pasa nada”.

Sí, pero los grandes capitales no reaccionan así. Algo de él no les ha gustado, por eso la Fitch Ratings calificó a la baja la deuda de Pemex, lo que es un campanazo de alerta (no para AMLO, recuerde “no pasa nada”). Por eso o quién sabe si por otra cosa,  en agosto pasado, Axel Christensen estratega de la BlackRock, presentó a Santander Private Banking un informe (Deep Dive in the 2018 Mexican Election), en el que pronostica que para el 2020, la política económica de AMLO provocará una “espiral inflacionaria con unos niveles de deuda preocupantes” (nota de Lourdes Mendoza, El Financiero, 9 de agosto de 2018).

Pero, igual, nada le mueve el copete a AMLO, sabedor de que la gente todo le pasa, todo le acepta… hasta que no, porque el problema de pegar con saliva los ladrillos es que cuando se seca la saliva, se cae la barda. Y los populistas o populares, para no calificarlo así nomás, pasan sin anestesia ni de héroes a villanos, directo sin paradas, del Cielo al Infierno.