viernes, 30 de noviembre de 2018

11,465. LA PERVERSIDAD DE LA FAMA.


Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI


Por Susan Crowley.
SinEmbargo.
 Noviembre 30, 2018.
El mundo contemporáneo nos hace prescindibles. Imagen especial.


“La prostituta, la seductora y la fascinante estrella de cine ostentan el antiguo poder vampírico de la mujer sobre el hombre”.

Camille Paglia.


Lo femenino ha sido siempre una fuerza misteriosa, oculta, su condición es ser inexplicable. Habita en las entrañas de la tierra, ahí permanece agazapada esperando el momento de volver a surgir; es cíclica, irracional y dionisiaca. No respeta las normas impuestas por la sociedad porque las antecede. En su universo no existen leyes. Ante lo inconmensurable, la sociedad creó una fuerza reguladora: lo masculino. Apolíneo, ordenador, mesurado, su condición es esclarecer y degradar a las potencias originarias. Por un afán de control y dominio, el mundo contemporáneo eligió ser equilibrado, coherente; la cosmovisión masculina ha triunfado como ordenadora y custodio de la moral. Juzga, castiga e incluso ha abolido cualquier intento de liberar a sus antagónicos. Su objetivo: confinar las fuerzas femeninas a un rincón en el que poco a poco se amontonan como si fueran simples clichés.

Pero no debemos olvidar que esos clichés que abarrotan el escondrijo de los lugares comunes, alguna vez fueron arquetipos, origen y fuente de la que emanó el verdadero conocimiento humano. En nuestros días, una vez relegado lo femenino, deviene simulacro; marionetas que se dejan manipular al antojo de una industria vigorosa cumpliendo con el designio para el que fueron concebidas: ser consumidas y desechadas. Dioses, diosas y héroes ancestrales, hoy son sustituidos por estrellas del cine y de la música que brillan en los escenarios aun cuando se pregunten inquietos en qué momento se agotará su protagonismo. Tienen en común la fama, la fortuna, la admiración que despiertan a su paso; reinan en las noches, son duendes dionisiacos, ménades y vampiros, espectros que han sabido usar su ambigüedad sexual para llegar a las masas y enloquecerlas. Seres de ultratumba que quizá esperan retomar el vuelo, vampiros en sus sarcófagos, nos observan desde algún sitio esperando a cobrarse una víctima de vez en cuando.

Marilyn Monroe, James Dean, Elvis Presley, Rita Hayworth, Philipe Saymour Hoffman, Michael Jackson, Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain, Anna Nicole Smith, Prince, Amy Winehouse, Lady Di, desbordaron su talento y sensualidad, fascinaron a los miles de espectadores que los tomaron como referente. Desnudaron su alma, enaltecieron su lado oscuro, vampírico, aun muertos representan la fuerza de Lillith y la sombra de Eva. Su luz fue la irradiación de las marquesinas donde sus nombres fulguraron. Llenaron páginas de periódicos y revistas de reseñas, chismes y falsas biografías. Nos sometieron a todos al placer morboso de seguir sus vidas y presenciar sus espantosas muertes. Estrellas que brillaron en el firmamento, fueron admirados y odiados; incluso, se destruyeron delante de nosotros. Su papel fue ser chivos expiatorios, ejemplo del pecado: lujuria, ambición, decadencia, inmoralidad, desenfreno. Propiciadores de una insólita secta que rendía pleitesía al máximo atributo: la belleza. Carecer de ella es una desventaja, tenerla probablemente una maldición.

En el arte, personajes como Jan Michel Basquiat, Mike Kelly, Ana Mendieta, vivieron vidas desbocadas y finales trágicos. Si bien por distintas causas, ligaron el arte que ofrecieron al mundo con su tragedia personal. Basquiat fue arrojado a las fauces del éxito por los inclementes mercaderes. La sociedad de consumo exige obras de arte facturadas a libre demanda pagadas a sumas estratosféricas. Basquiat les dio a todos lo que codiciaban hasta consumirse. Kelly dedicó su vida a tratar de entender los crueles sistemas de educación de los que él mismo fue víctima.

Con una inteligencia incisiva, crítica y un sentido del humor que rayaba en lo macabro, cuestionó a una sociedad que no ha atendido lo trascendente y busca salidas con discursos banales y de doble moral. Probablemente esto fue la causa que llevó a Kelly a suicidarse. Ana Mendieta, artista cuya vocación fue rescatar el poder de lo femenino en cada performance, tuvo un final poco feliz. Después de una violenta discusión con su pareja, el artista Carl André, sobre los privilegios que éste tenía por ser hombre dentro del mundo del arte, se arrojó por la ventana de un piso 34.

Por lo menos eso es lo que André dijo a la policía. El trabajo de Mendieta, igual que su trágico destino, han servido como un ejemplo de la injusticia que todos los días se comete en contra de las mujeres artistas. Después de su muerte, su voz se elevó y no deja de estar presente cada vez que se habla de los derechos de la mujer y las políticas misóginas del mundo del arte. Los ejemplos anteriores podrían ser entendidos como otras metáforas de cómo el universo femenino resiste los embates que lanzan en su contra las jerarquías masculinas.

Un ejemplo más de cómo esta lucha se sigue entablando en nuestros días es la exposición Larger than Life de la artista Albertine Stahl en la galería Luis Adelantado. Hay que decir que la artista fue parte del programa de residencia Zona 6 que me tocó coordinar. Única mujer dentro del grupo, desarrolló un proyecto que, en gran medida, se orientó a la discusión de género, su ámbito es la pintura. Esta inquietud quedó representada en obras que muestran a ídolos amados y asediados por las masas y que, al mismo tiempo, son frágiles figuras que pueden ser usadas y desechadas. El trabajo de Albertine es exponer a estos ídolos a la fragmentación y obligar al espectador a reconstruirlos. Imposibles de concebirse como imágenes completas, recuperan un espacio en el que la materia se une a partir de sus contrariedades. Pero es justamente por esta anomalía que pueden formar nuevos imaginarios en los que se cuentan otras historias. Es en las apropiaciones de la artista donde se encuentran los vestigios de lo que fue el poder de cada personaje.

El mundo contemporáneo nos hace prescindibles, no hay una estrella, un héroe, ídolo que dure más de 15 minutos, decía Andy Warhol; sin embargo, ¿quién no tienen derecho a pretenderlo? Con esta suerte de invocación Albertine Stahl nos obliga a asumirnos como parte de un paraíso perdido, materia anhelante de permanencia y nos precipita a encarnar el olvido y la intrascendencia de la celebridad. Mas largo que la vida es el camino que habrá de recorrer un ídolo de las masas, un vampiro contemporáneo cuando solo queda de él su ausencia.

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Por Susan Crowley.

Nació en México el 5 de marzo de 1965 y estudió Historia del Arte con especialidad en Arte Ruso, Medieval y Contemporáneo. Ha coordinado y curado exposiciones de arte y es investigadora independiente. Ha asesorado y catalogado colecciones privadas de arte contemporáneo y emergente y es conferencista y profesora de grupos privados y universitarios. Ha publicado diversos ensayos y de crítica en diversas publicaciones especializadas. Conductora del programa Gabinete en TV UNAM de 2014 a 2016.

11,464. AMLO AL BATE: NUBARRONES EN EL ARRANQUE.

Enviado por SinEmbargo.
Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCIN

Por Francisco Ortiz Pinchetti.
SinEmbargo. Noviembre 30, 2018.
 
Andrés Manuel. Foto: Cuartoscuro.
 
A muchos periodistas nos preocupa el panorama que se presenta para nuestro oficio en el inminente sexenio que este sábado inicia. Esto lo constaté entre los colegas que viajamos a Mérida esta semana como integrantes del jurado de los Premios al Periodismo a reporteros, articulistas y fotógrafos de los medios de información de los tres estados peninsulares, Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
 
Durante la ceremonia de premiación,  el presidente del Jurado, Gerardo Galarza Torres, se refirió a ese ambiente de incertidumbre y de temor. El ex director adjunto  de Excélsior, entrañable amigo y compañero de muchos años en el semanario Proceso,  afirmó que los vientos políticos actuales y por venir traen nubarrones para el oficio, porque el fantasma de la publicidad oficial ronda las redacciones y el gobierno electo ya anunció un recorte drástico a los medios.
 
Galarza Torres se refirió también, en contraste, a cifras en verdad escandalosas del gobierno agonizante de Enrique Peña Nieto, en el que se gastaron más de 36 mil millones de pesos en publicidad oficial entre 2013 y 2016, y el año pasado fueron más de siete mil millones de pesos. Además, agregó, se privilegió descaradamente a un puñado de medios afines, empezando por las televisoras.
 
El comportamiento de Andrés Manuel ante los medios durante el largo periodo de la transición, por otra parte, no resulta nada alentador. Despreció a medios y periodistas críticos, a los que calificó como “fifís”; descalificó  a comunicadores incómodos como Carlos Loret de Mola, o de plano acusó una suerte de traición de medios que supone incondicionales, como ocurrió en el caso de Proceso. Digamos que dio muestras de una clara tendencia a la intolerancia, que no es otra cosa que una manifestación del autoritarismo. Cuidado.
 
Mi percepción la comparten los colegas que fuimos en estos días, además, compañeros de viaje. El temor concreto deriva de ambos rasgos aquí enunciados. Por un lado, el recorte drástico del presupuesto gubernamental para propaganda en los medios, que obligará a no pocos de ellos a recortes en su plantilla de periodistas, lo que ya se cierne como una amenaza de desempleo para muchos compañeros. A la vez, obligará a ciertos medios, como ya se ha hecho evidente, a renunciar a toda actitud crítica para congraciarse con el nuevo gobierno y ser tomados en cuenta a la hora de repartir el cercenado gasto publicitario. Y, por el otro lado, la intolerancia puede, como ya también se ha vislumbrado, convertirse en guadaña para cortar no solo recursos a la prensa acusada de “fifí” sino también cabezas de informadores y comentaristas incómodos.  Todo lo anterior, en suma, tendría un afecto directo y muy grave en nuestra costosa libertad de prensa. En efecto, son tiempos de preocupantes nubarrones.
 
Hay sin embargo algo que en lo personal me inquieta tal vez más que la posible limitación de nuestras libertades de expresarnos, que en el peor de los casos puede ser pasajera. Me preocupa más la mediocridad hacia la que el nuevo Presidente parece conducir al país.
 
La cancelación del proyecto del nuevo aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la decisión de renunciar a su promesa de regresar a los soldados a sus cuarteles y en cambio recurrir a una militarización formal del país a través de la Guardia Nacional,  las medidas de austeridad a ultranza, que inducen a una pauperización del nivel técnico y profesional de los servidores públicos, incluidos los miembros del Servicio Exterior; el regreso de los subsidios al campo a través de los precios de garantía, la necedad de optar por la refinación de petróleo en lugar de exportarlo, la integración del gabinete con gente de muy dudosa capacidad o de lamentables antecedentes, la pobreza evidente de talento en el Congreso dominado en sus dos cámaras por la mayoría de legisladores de Morena, entre otros muchos indicios que hemos conocido en estos cinco meses, apuntan sin remedio a esa mediocridad como forma de gobierno.
 
A López Obrador parece no importarle, o repudiarle, la posibilidad de un  México capaz de convertirse, como lo reconocen agencias internacionales especializadas, en una de las potencias emergentes con más posibilidades en el Mundo. Piensa en un México poquito, enano. No entiende que el crecimiento económico y el desarrollo sustentable no están reñidos, sino todo lo contrario, con la lucha permanente y prioritaria contra la pobreza y la desigualdad, finalmente las grandes tragedias de este país. No es volviendo al pasado, sino mirando al futuro, como esos lastres podrán ser superados.
 
Por lo demás, las contradicciones del inminente Mandatario en su prometida  batalla contra la corrupción, la falsedad de sus “consultas ciudadanas”, el acercamiento con cierto sector empresarial al que hasta hace poco acusaba de ser cómplice de la “mafia del poder”, incluidos de manera preponderante los antes denostados magnates de las tres cadenas televisivas, alternado con sus guiños de recurrir a políticas radicales contra el neoliberalismo, para luego virar y afirmar todo lo contrario; la arrogancia de sus colaboradores más cercanos y la soberbia de sus líderes legislativos, no abonan para nada a la confianza.
 
El caso de Paco Ignacio Taibo II se suma a este recuento de malos augurios, aunque hay que aclarar que es mucho más grave, insólita, la decisión de AMLO de modificar la Constitución de la República para favorecer el nombramiento de una persona en particular, que los dichos vulgares y misóginos –inaceptables por supuesto–  del reconocido escritor en la FIL de Guadalajara.


Efectivamente, no son buenos esos y otros muchos presagios. Las propias inconsistencias del Presidente electo han dado pie a especulaciones, temores confusión  y suspicacias como varias de las aquí anotadas. Él personalmente los ha alentado. A partir de este sábado, sin embargo, todo será distinto. Sus determinaciones, ocurrencias o no, serán acciones de Gobierno y ya no ardides mediáticos. Y eso ya es otra cosa. Válgame.
 
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@fopinchetti

 Por Francisco Ortiz Pinchetti.
Fue reportero de Excélsior. Fundador del semanario Proceso, donde fue reportero, editor de asuntos especiales y codirector. Es director del periódico Libre en el Sur y del sitio www.libreenelsur.mx. Autor de De pueblo en pueblo (Océano, 2000) y coautor de El Fenómeno Fox (Planeta, 200.

11,463. FRONTERA, BAUTIZO DE FUEGO DE AMLO.


Enviado por SinEmbargo.

Desde la Cd., de México. Para

Tenepal de CACCINI


Por Dolia Estévez.
SinEmbargo. Noviembre 30, 2018

AMLO. Foto: Cuartoscuro.

Washington, D.C.— Pido prestada la frase a Jorge Zepeda Patterson: “esta es mi última columna del sexenio”. El próximo viernes, cuando volvamos a encontrarnos en este espacio, la llamada “Cuarta Transformación” tendrá una semana de vida. El gran reto que enfrentará Andrés Manuel López Obrador en esos primeros días será, sin duda, la crisis en la frontera con Estados Unidos. Su bautizo de fuego.

El domingo, Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de AMLO, se reunirá con su contraparte estadounidense Mike Pompeo en Washington, para concretar un polémico acuerdo mediante el cual México aceptará hospedar a miles de centroamericanos mientras que las Cortes de Estados Unidos decidan su suerte. A cambio, Ebrard pide que Estados Unidos aporte 20 mil millones de dólares para el desarrollo económico de los países centroamericanos. No está claro si el plan “Quédate en México”, que Trump destapó por Twitter, será condicionado a ese financiamiento. México de “patio trasero” a “sala de espera” de la corte imperial.

La crisis en la frontera–que pone a México en medio como relleno de una torta–fue creada y fomentada por Trump. Al negarse a cumplir las leyes de asilo de su país, que establecen que cualquier extranjero que ponga pie en territorio estadounidense tiene derecho a pedir asilo, Trump creo una situación insostenible que empieza a explotar. Es todavía más grave si, como dice el Padre Solalinde, entre los migrantes que huyen de la violencia y miseria de países gobernados por corruptos e ineptos, hay provocadores y delincuentes. Usar a las familias como carne de cañón es tan abominable como aterrarlas con armas no letales.

El potencial de violencia fue evidente el domingo pasado cuando la temida Patrulla Fronteriza lanzó latas de gas lacrimógeno y balas de goma contra la población civil—incluidos niños—en el lado mexicano de la frontera entre Tijuana y San Diego. Una violación del Artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas que establece que ningún país deberá “recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”. La Unión para las Libertades Civiles de Estados Unidos reprobó el “uso excesivo de fuerza”. Trump lo defendió y prometió más de los mismo.

Hay quienes se consuelan con un “no es la primera vez”. Pero sí es la primera vez que una violación de esa magnitud no es condenada enérgica e inequívocamente por México. ¿Hemos perdido la dignidad nacional? La tibieza con que reaccionaron Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray no extrañó. El entreguismo ha sido el pilar de la política exterior del sexenio. La SRE se limitó a informar que presentó una “nota diplomática” a la Embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México que, dicho sea de paso, está acéfala, solicitando una “investigación exhaustiva”.

A unos días de la firma del T-MEC, el pacto comercial a modo que Peña y AMLO negociaron con Trump, Videgaray no va a hacer nada que provoque al inquilino de la Casa Blanca. No sólo eso. La SRE informó que Peña premiará con el Orden Águila Azteca al yerno de Trump, Jared Kushner.

La noticia fue recibida con una sostenida ola de indignación en las redes sociales. Aliado no sólo de Videgaray sino de autócratas como Vladimir Putin y el príncipe heredero de Arabia Saudí–ambos bajo sospecha de haber ordenado asesinatos políticos–y en la mira del Fiscal Especial Robert Muller, Kushner es un tipo mediocre e intrigante. Su único activo es ser marido de la hija de Trump. Sin embargo, Videgaray alega que si no fuera por Kushner, México hubiera perdido millones de empleos y Trump se hubiera salido del TLCAN.

La Orden Mexicana del Águila Azteca es la más alta distinción que se les otorga a los extranjeros en México por servicios humanitarios prestados al país. Ser parte del gobierno de un Presidente que ha tildado de asesinos y violadores a los mexicanos anula su presunta ayuda en la negociación. No hay justificación para premiarlo. Es un insulto a la sociedad y sus símbolos. El sexenio se va como llegó: atropellando la dignidad nacional y burlándose de la opinión pública.

El equipo de López Obrador también optó por no criticar a Estados Unidos por los gases transfronterizos. “Tenemos poco margen en este momento porque no tenemos nuestra propia operación”, se excusó Ebrard (The New York Times 11/26/2018). Sin embargo, ese pretexto caducará en breve. Si quiere empezar con paso firme, Ebrard debe pedir garantías de que la violación de la integridad territorial no se repetirá. Que el espejismo de la delegación gringa a la toma de posesión de AMLO, la “más grande de la historia”, según dice Ebrard, y el glamor de la muñeca nepotista cabeza hueca, no cieguen su compromiso de velar por el interés nacional. No queremos seis años más de tapetismo.

***
La crisis migratoria lejos de desaparecer va a escalar. La embestida en Tijuana es el preludio. Un acto de intimidación para medir el agua a los camotes. Aceptar el papel de vestíbulo de las políticas antiinmigrantes y racistas de Trump sentará un peligroso precedente. La relación cordial no puede darse a cualquier precio. Trump no es de confiar. Es impredecible e hipócrita. El entreguismo de Peña puso a López Obrador contra la pared. Es un callejón cuya única salida es marcar la línea. No hacerlo abrirá la puerta a que la próxima vez las balas no sean de goma sino de plomo.

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Twitter: @DoliaEstevez

Por Dolia Estévez.
Dolia Estévez es periodista independiente en Washington, D.C. Inició su trayectoria profesional como corresponsal del diario El Financiero, donde fue corresponsal en la capital estadounidense durante 16 años. Fue comentarista del noticiero Radio Monitor, colaboradora de la revista Poder y Negocios, columnista del El Semanario y corresponsal de Noticias MVS. Actualmente. publica un blog en Forbes.com (inglés), y colabora con Forbes México y Proyecto Puente. Es autora de El Embajador (Planeta, 2013). Está acreditada como corresponsal ante el Capitolio y el Centro de Prensa Extranjera en Washington.

11,462. RECONOCE ADRIANA HERNÁNDEZ EL APOYO DE EPN HACIA MICHOACÁN.


Por Adriana Hernández Iñiguez.
Diputada por el distrito de
La Piedad, Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Boletín Informativo.
AHI-I-013.

Reconoce Adriana Hernández Iñiguez., el apoyo de EPN hacia Michoacán.

·       Recursos extraordinarios, infraestructura,
apoyos a programas sociales fueron
algunos de los ejes en los que se
enfocó el gobierno de EPN.

·       Necesario hacer un llamado para
que el presidente entrante no
distinga colores y trabaje
de manera coordinada
con el Estado.

Morelia, Mich. 30 de noviembre de 2018.- El apoyo del Gobierno Federal y del presidente Enrique Peña Nieto fue fundamental para evitar que el estado se viera atrapado en una difícil crisis económica y financiera, aseguró la diputada Adriana Hernández Íñiguez, en el marco de la transición Poderes.


A la par, la diputada del PRI afirmó que además de reconocer el trabajo de Peña Nieto, es necesario hacer un llamado para que el próximo presidente no distinga colores y siga trabajando por el beneficio de los michoacanos.

“Debemos esperar del próximo presidente que siga el trabajo coordinado, que no distinga color y que siga trabajando por el beneficio de los michoacanos. Todos esperamos que le vaya bien al presidente, porque si le va bien al presidente le va bien al país y le va bien a Michoacán”, dijo.

La legisladora aseguró que tras seis años de trabajo de Peña Nieto es necesario reconocer todo el apoyo que recibió la entidad, a través de recursos extraordinarios y mejora de infraestructuras carreteras, entre otros aspectos.

“Creo que para los michoacanos, debemos estar agradecidos con el trabajo del presidente Peña, porque es el presidente que, aún sin ser michoacano, nos ayudó con recurso extraordinario para educación y para el campo”.

Hernández Íñiguez recordó que Michoacán tiene un problema complicado de deuda, por lo que todo el recurso adicional enviado desde la federación durante el sexenio de Peña evitó que el estado colapsara.

 “Recordemos que sin los recursos extraordinarios nosotros no hubiéramos podido salir adelante”, dijo la legisladora, quien resaltó que recientemente el Gobierno Federal apoyó con la afiliación de 7 mil adultos mayores en el estado, lo que permitirá mejorar su calidad de vida. 

11,461. FIN DE SEXENIO HUNDIDO EN LA CORRUPCIÓN, ¿ES EL INICIO DE UNA TRANSFORMACIÓN?


REPORTE- Z

Por Rafael Gomar Chávez.
Filósofo y periodista.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

Fin de sexenio hundido en la corrupción, ¿es el inicio de una transformación?


La integridad del hombre se mide por su conducta, no por sus profesiones. Juvenal (67-127). Poeta satírico romano.

El sexenio de Peña Nieto termina hundido en escándalos de corrupción, tal vez el último caso  es el de Roberto Gómez Morales, chofer del oficial mayor Emilio Zebadúa González en Sedesol en tiempos de Rosario Robles Berlanga. El chofer tenía tan buena suerte que en 2012 no sólo obtuvo el empleo de chofer, en 2014 se hizo de un ranchito de 42 hectáreas en Chiapas, la buena fortuna de Roberto siguió ya que en los siguientes dos años de que obtuvo el rancho invirtió en su remodelación alrededor de 20 millones de pesos.

El caso lo destapó antier Denise Maerker en el noticiero En Punto y ya generó una ola de indignación renovada contra Chayo Robles, la imagen de la corrupción del PRIANRD, a quien esperan denuncias penales por su tranzas una vez que termine este sexenio, caracterizado por la violencia y la corrupción.

¡De chofer  a millonario en sólo 4 años¡ ¿Un caso extraordinario? No, lamentablemente el caso de Roberto no es el único, si el sujeto se hizo millonario, ¿como estará su jefe Emilio Zebadúa y la jefa de su jefe Rosario Robles Berlanga? La Chayito es la cabeza de una banda de delincuentes de cuello blanco que entre otros abusos cometió la conocida “Estafa Maestra” en la que se desviaron cuando menos 6 mil 650 millones de pesos para las campañas del PRI, bueno, parte de ese dinero fue a las cuentas de Roberto, de su jefe Emilio y de la jefa de Emilio, Rosario Robles.

En la víspera del fin del sexenio más corrupto de los últimas décadas, lo que ya es decir si se recuerdan los sexenio de Vicente Fox y Felipe Calderón, los mexicanos nos encontramos como ante el inicio de una obra de teatro que ha despertado muchas expectativas, con la incertidumbre de si se cumplirán o será un fiasco.  

Las declaraciones del presidente electo Andrés Manuel López Obrador en relación al tan mentado perdón a los corruptos ha causado polémica, porque dice AMLO que enfocar las energías del nuevo gobierno en perseguir delincuentes sería un desperdicio y podría desviar la atención de las metas prioritarias, o peor aún, se podría generar una situación de inestabilidad, si se enjuicia a los jefes de lo que el mismo AMLO identificó como la Mafia.

Los mexicanos esperamos que el primero de diciembre López Obrador, ya como presidente de la república, deje atrás las ambigüedades y simplemente cumpla con sus promesas de una larga campaña de 18 años.

A pocas horas de tomar posesión como presidente, López Obrador recibió un exhorto de la organización civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) para dar seguimiento a más de 60 denuncias penales y administrativas contra 19 dependencias y universidades, la presión de la sociedad y de organizaciones no gubernamentales así como de periodistas independientes para que la lucha contra la corrupción sea una realidad. La polémica sigue entre los que están a favor del perdón a los corruptos y los que exigen se investigue a fondo y de arriba hasta abajo, es decir, desde los ex presidentes megamillonarios hasta los que como Roberto, comenzaron de choferes para amasar una pequeña fortuna.

Queda poco tiempo para ver hasta dónde llegará el próximo gobierno que se encuentra entre la disyuntiva de seguir en la ruta de la corrupción alimentada por el Pacto de Impunidad, es decir, si se sigue la ruta de la simulación, o si se inicia una verdadera transformación.

Millones de ciudadanos cumplimos, hicimos nuestra parte al acudir masivamente a las urnas para demandar un cambio radical, ahora les toca a los integrantes del nuevo gobierno y en especial a López Obrador; el balón está en poder de Morena, es la hora de la verdad.

11,460. A SOPLAR GAITAS.


LA FERIA

Por el Sr. López.
Periodista critico.
Desde Chiapas.
México. Para
Tenepal de CACCINI

A soplar gaitas.
Tío Macro hacía honor a su nombre. Nadie lo midió ni de alto ni de ancho, pero llenaba las puertas al pasar; era un orangután, prieto requemado con la cara hecha a marro, brazos como ramas de árbol y manos como para jugar béisbol sin manopla; era callado, muy tranquilo, casi lento, pero en Autlán nadie bromeaba con él: se contaba que de un puñetazo en la cabeza había matado un toro semental que aplastó a uno de sus vaqueros… bueno, decían. Este menda que siempre le cayó bien -parecía un ratón sentado en una de sus piernas-, se lo preguntó con asombro infantil y él lo negó (apenas movió la  cabeza, haciendo casi una sonrisa). Tía Cuquita su esposa, era una dulzura de señora, con unos ojazos verde claro, menuda de cuerpo que derechita, apenas pasaba la cintura del esposo. Él, que mandaba en sus tierras con la mirada, en su casa era un corderito que sin decir una palabra, siempre hacía lo que dijera tía Cuquita, “ya nos vamos, Macro”, “nos quedamos un rato, Macro”, “ya deja de comer, Macro”, “a esa boda no vamos, Macro”, “de esos no quiero ser comadre, si tú quieres ve, yo no” (y no iba, ya parece). Ya más grandecito, el del teclado le dijo que los otros tíos -todos- decían que hacía mal en dejarse mandar, y esa vez sí habló: -Diles que vayan al rancho a pasar una temporadita, que yo los invito… y a ver quién puede con tu tía -¡así sería!

Mañana, pasadas las once, habremos oído a AMLO pronunciar solemnemente: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande” (primer párrafo del artículo 87 de la Constitución).

De verdad, de todo corazón, pida cada quien al dios en que crea o a la diosa Fortuna (si no sabe que hay Dios), que AMLO termine su sexenio cubierto de gloria, con sus sienes ceñidas de oliva. En serio. Más nos vale. Así como lo de la intervención de nuestras fuerzas armadas para combatir la delincuencia organizada no tiene solución, hasta en tanto no se limpie la estructura de todos los gobiernos del país, se vayan a la cárcel tantos falsos empresarios y tengamos policías de rechupete; igualito con la política: en tanto no se rehagan los partidos, se limpien de arriba abajo, formen cuadros y sean serios, más nos vale que AMLO haga de su administración un rosario de éxitos y que nos deje de sucesor a otro prócer, del partido que sea, pero más sólido de convicciones que el bronce de las estatuas de nuestros héroes (aplican restricciones… digo, hay “héroes” en nuestra historia oficial de pena ajena, no pocos).

Ser Presidente de este país no es tan fácil… ni tan difícil. Los problemas son muchos y diario hay una baraja de nuevos rompecabezas: no es fácil. Pero no es tan difícil si nomás se sigue la receta de cumplir la ley (paso uno); no interpretarla ni tratar de adaptarla a capricho (paso dos); y respetar verdaderamente la separación de poderes (no es ni puede ser Dios, los tiempos del pricámbrico clásico no volverán)… es como seguir los tres movimientos de Fab (para los que tengan edad suficiente y recuerden el “remoje, exprima y tienda”, del anuncio de ese jabón, causante de la desconfianza perpetua de este tecladista en la publicidad: ¿remoje, exprima y tienda?... ¡sí, cómo no!, había que tallar en el lavadero igual que con cualquier otro jabón… en fin).

Lo que importa es nada más eso: que AMLO haga un gran papel y enfrente las que va a tener que torear, sabiendo siempre que todo México está con él, unos, por fanáticos de su persona, otros, porque con sus hechos de él, se vayan convenciendo de que sí, sí era la persona que en esta circunstancia necesitaba el país. Es tan grande el poder con que asume la presidencia que no habrá medias tintas en el juicio sobre su desempeño: héroe o villano.

¡Por cierto!, hablando de villanos: don Taibo2 se introdujo a sí mismo una doblada de esas a las que hizo tan delicada alusión en su conferencia en la FIL. Los senadores de Morena retiraron la iniciativa de modificación a medida y beneficio de él, por lépero. Por lo pronto, no va de director del FCE (¡hay un Dios!). Pero no anticipemos vísperas ni echemos cuetes: sigue estando fatal que de verdad, los legisladores hayan tenido la intención de acomodar la ley al gusto del cliente.

Y al mismo tiempo, no expidamos el certificado de defunción a la esperanza: Morena en el Congreso ya se enteró que no era mansito el toro. El parón en seco a la iniciativa de Morena para quitar el fuero a su gusto y como querían, ya les hizo probar el amargo (horroroso) sabor de la derrota siendo mayoría: la escuálida oposición resultó capaz de unirse y quitarles la mayoría calificada: les faltaron 22 votos. Lástima Margarito. Locuras, lo que se llama locuras no pueden hacer sin la complicidad de los otros partidos. ¡Oooremos!

Segundo por cierto: don Taibo2, entérese: no aceptamos sus disculpas. Ese tuit de “Lamento profundamente haber utilizado una frase desafortunada y vulgar (…)”, en usted suena falso, porque todo México sabe cómo es usted (aparte de buen escritor), y aprovechando que usted mismo nos hizo saber que “conquistamos este último julio el derecho a llamar las cosas por su nombre”, empiece por llamarse a sí mismo con verdad: patriota de ocasión, simulador profesional, de esa izquierda de buena mesa y buenos vinos, y un patán muy ensoberbecido. En asturiano para que me entienda: “La trampa rescampla; díxolo Bras, puntu reúndu”.

Y para que vea don Taibo2, que no es uno tan exaltado como usted, el dicho de la senadora Xóchitl Gálvez, de que por su frase de la doblada  es un “violador en potencia”, es ir demasiado lejos. Doña Gálvez nos la dejó Chente Fox, como prueba viviente de la sabiduría de los refranes: “Dios da gaites a quien nun pue soplales”, se la traduce don Taibo2, si no la manda a soplar gaitas.

jueves, 29 de noviembre de 2018

11,459. PRESIDENTE, SEGURO FALLARÁ.


Enviado por SinEmbargo.

Desde la Cd., de México. Para
Tenepal de CACCINI


Por Adela Navarro Bello.

SinEmbargo. Noviembre 28, 2018.

Andrés Manuel López Obrador parece transitar hacia su propia transformación. Foto: Cuartoscuro.

Ciertamente no sabemos lo que espera a México. A partir del 1 de diciembre por primera vez tendrá un gobierno emanado de la izquierda, aun moderada, aun cargada al centro, pero izquierda. Finalmente, después de doce años de buscar la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, será Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

La personalidad del futuro presidente es incierta. A la vista de muchos ha pasado de ser un reaccionario a un mesías a un conciliador. Es verdad que ya fue gobernante cuando encabezó la entonces jefatura del gobierno del entonces Distrito Federal, pero administrar una entidad federativa es harto distinto a administrar los bienes de la Nación.

Andrés Manuel López Obrador parece transitar hacia su propia transformación, contexto que hace más difícil prever cómo será su gobierno, hacía dónde llevará a México.

En el camino de una larga transición política, pues el 2 de julio Enrique Peña Nieto llevó a su mínima expresión su tarea como presidente de la República al tiempo que López Obrador llevó al máximo sus labores como presidente electo, el ex candidato de Morena se ha deshecho de muchas de las promesas que le llevaron al triunfo, a conseguir los más de 30 millones de votos que le calificaron como el más votado de la historia del País.

Ya no habla, por ejemplo, de acabar con los gasolinazos que mes con mes hacen languidecer la economía de los mexicanos de a pie. Reculó en aquello de meter a la cárcel a los corruptos, de quienes hoy se erige redentor al ofrecerles una no pedida –al menos oficialmente- amnistía que los aleje de la causa legal y la prisión. También dio para atrás en su compromiso de regresar a los militares y marinos a sus cuarteles, y se rodea de aquellos a quienes acusó de manera exacerbada de conformar la mafia del poder, pero que ahora son su consejo asesor.

La transformación de candidato a presidente electo ha dejado causas sociales en el tintero del futuro presidente, y ha sumado nuevos planes para su proyecto de nación. Otros han sido sostenidos, como la creación de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, la eliminación del CISEN (cambia de nombre y sale de Gobernación), la eliminación del fuero al presidente dela República así como la disminución de su salario y la salida de Los Pinos como oficina y casa residencial; las dos consultas populares, una para desechar el proyecto ya en construcción del aeropuerto de Texcoco y aprobar su iniciativa de instalar uno comercial en la base aérea de Santa Lucía; la otra la reciente donde la población, poco menos de un millón de mexicanos, le dieron el avala para diez de sus proyectos que fueron efectivamente promesas de campaña, entre ellas la construcción del tren maya y varios programas asistencialistas.

En la misma transición López Obrador nombró a su gabinete –reculó en quien había dicho sería el secretario de Relaciones Exteriores- y también a los 32 coordinadores federales en los estados, iniciativa a la que se ha aferrado ante la inconformidad de algunos gobernadores que ven cómo esa figura les restará poder en la toma de decisiones, particularmente en las inversiones federales y la coordinación en materia de seguridad.

En su transformación de candidato a presidente electo, también vimos cómo López Obrador se reconcilió con quienes por doce años fueron sus más aguerridos adversarios: los grandes empresarios de este país, muchos de ellos que crecieron sus fortunas al amparo de los gobiernos federales, y los medios masivos de comunicación, particularmente con las televisoras y las radiodifusoras, el resto, los medios independientes y críticos, siguen siendo calificados como “prensa fifí”, “sensacionalistas, amarillistas”.


Andrés Manuel López Obrador seguramente atravesará otra transformación una vez que se siente en la silla del águila y tenga de hecho y derecho, acceso a la administración de los recursos del país. Una nación que recibe en muy malas condiciones, con una devaluación sistemática del dólar durante los últimos seis años, que le hizo perder su valor al peso por casi 50 por ciento, enfrentará que más del 50 por ciento de la población viven en la pobreza y pobreza extrema, que la canasta básica incrementó en 40 por ciento y el salario mínimo está estancado, que hay dependencias donde el abuso del dinero público es constante, y otras con una excesiva nómina. Que los otros poderes del Estado normalmente buscan su beneficio y que en las cámaras legislativas con todo y mayoría deberá legislar, que la inseguridad se tasa en cientos de miles de ejecutados en el último lustro, y que la impunidad y la corrupción que niega investigar, contribuyeron al crecimiento de las estructuras criminales y los cárteles de la droga.

En esas condiciones, en ese contexto de inseguridad, inequidad, pobreza, corrupción, impunidad, ojalá emerja el AMLO presidente, el que finalmente acabe con los vicios de la administración federal como lo prometió, que transforme el sistema de gobierno, que cambie la manera de hacer política gubernamental, y fortalezca las instituciones que en términos financieros le abonen al rescate de un país que política, social y económicamente se encuentra severamente dañado. Que respete la justicia y ejerza el Estado de Derecho, así se llevando a juicio a los corruptos, y participando para hacer más eficiente la procuración de la justicia y la propia administración de la misma.

De ojalás están llenas las conversaciones estos últimos días de la peor y la más corrupta  administración federal en la historia contemporánea de México, y ante el arribo de un partido distinto al gobierno federal, y de un personaje con una muy alta expectativa que llevó a 30 millones a votar por él. Quien se atreva a dar un pronóstico de cómo será la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, podría seguramente fallar. Las transformaciones personales y políticas de quien dice encabezar la cuarta transformación en el país, han sido una constante mayormente visible en los últimos meses.

A partir del sábado 1 de diciembre de 2018, se sabrá cómo AMLO gobernará esta Nación cuya población lo que quiere es justicia para todos, seguridad en todos los niveles, y progreso en todas las familias. Finalmente le llegó su oportunidad, a ver cómo nos va.

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Por Adela Navarro Bello.