viernes, 9 de agosto de 2019

12,170. ZAMORA-JACONA, CORREDOR VIOLENTO.


LAS PEQUEÑAS COSAS.

Por Eliseo Castillo A.
Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para
Tenepal de CACCINI

ES LA VIDA.

Escondida y huraña cotidiana,
la mañana me despierta las ganas,
acelera las esperanzas sin freno;
persistente deseo de verte, amor de antaño,
no ha de ser por el paso de los años, no,
por el saber que ahí sigues, eso si;
es la vida amor, es la magia que originas,
es saber que nunca has sido recuerdo.

eliseo.

En el año de 1985, a mi llegada a la ciudad de Zamora a cursar los estudios de maestría en el Colmich (ubicado en dos casonas de las calles de Madero y Morelos) lo primero que se apreciaba en esta urbe regional era su anarquía en el crecimiento físico; no había orden y sintonía, simplemente se notaba el apetito y codicia de los fraccionadores. Regularmente las cosas tienden a parecerse a sus creadores, Zamora no es la excepción.

Luego, al conocer Jacona, me encontré con una de las ciudades  más contaminadas en materia de consumo de  drogas: al menos esa era la visión que ofrecía al ser andada más allá de la calle principal; pareciera que hubiese sido diseñada para emular a Zamora, con la anarquía en su crecimiento y desarrollo; con las  mejores tierras en fertilidad; con personas visionarias en materia de producción agrícola; pero rodeada de un ambiente lamentable en cuanto al clima  social.

Por desgracia , las manifestaciones desde la calle y su clima social nunca se distinguieron por ser muy afables; los grados de intoxicación eran notorios; las actitudes de la seguridad  pública, ya desde entonces se portaban más bien de manera remisa; algo así como..., dejando hacer..., dejando pasar.

Estamos hablando que desde entonces, el clima de desorden ya se manifestaba en la región; Zamora presumía una productividad de alcance nacional con la euforia del llamado Imperio fresa; las mejores tierras, un producto de exportación (fresa); mientras que Jacona...; las mejores tierras, y muy pródiga en yacimientos de agua, que ya las quisieran la mayor parte de país. ¡Pero el desorden urbano y social, era brutalmente manifiesto!

Hoy, a más de treinta años de aquellos tiempos, lo único que atestiguamos es el deterioro de una realidad totalmente diseñada para lo inevitable en un país donde el negocio de la violencia se ha convertido en una de las principales fuentes de ingreso. El crimen organizado simplemente se ha establecido de manera creciente, por lo apetitoso del tamaño del mercado de la violencia: el consumo de enervantes es muy alto; la industria del secuestro es persistente; la guerra por el control del mercado entre los grupos delincuenciales es manifiesta; por lo que las autoridades; con todo el buen tino y esfuerzo que puedan aportar; pareciera que no podrán alcanzar los niveles de estabilidad deseados.

Mi respetado amigo José Luis Seefoo; investigador del Colmich, me hace llegar las cifras escalofriantes sobre el historial actual de la violencia; efectivamente es tremendo; por desgracia con pocas soluciones.

No será con el cambio de partidos en la administración municipal que se ha de detener la escalofriante cantidad de ejecuciones que se registran en el corredor Jacona-Zamora; por mas que Morena pregone originalmente la idea del amor como forma de hacer nuevo gobierno; no, amable lector; no será por amor, ni porque Morena lo intente; estamos en un proceso de degradación muy bien alimentado con la idea del beneficio fácil por medio de la violencia.

No , la salvación  de la región no es la presencia de un nuevo partido, seguimos siendo mexicanos; y los que antes eran priistas, perredistas, panistas, hoy son, supuestamente personas más probas por que abanderan un partido nuevo y fuerte. No, Morena no es la magia de lo ideal, solamente es una opción política... ¡pero con las mismas personas que antes ya estaban ahí! sólo han cambiado de vestuario.

El problema no se inició hace unos días, es la resultante de un proceso progresivo en que se van mezclando crecimiento económico, desorden urbano y una creciente anarquía social. Al final la resultante es esto. Un mercado apetitoso para los grupos delincuenciales. Hace años que se venía acunando. Simplemente hoy se sufre con más violencia.

Se lo dije a José Luis y lo reitero aquí... ¡bien venidos a la realidad ácida! desgraciada...si, lamentable..., obvio.

Don Luis González al iniciar el Colmich en Zamora alimentó la esperanza de catapultar la cultura y la investigación en la región; la idea de crear un Polo de Desarrollo Cultural; habría que ver si no aterrizó en un Enclave. No es el tema en esta ocasión.
.
Le abrazo con cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe un comentario sobre esta entrada: