domingo, 29 de septiembre de 2019

12,195. LA HIPOCRESÍA DE LOS GOBIERNOS EN LA ONU.


Por Eliseo Castillo A.   

Economista analítico.
Desde Michoacán.
México. Para






DECIR AMIGA.

Sin ser domingo, ¡qué importa el día!
suena a delicia ser parte tuya,
es un festejo sin mengua al tiempo,
suave caricia, viento que atrapa,
                                                amor de siempre..., decirte... amiga.

                                                                                 eliseo.

No es nada grato saber que en ciertos temas tenemos razón, menos aun cuando hablamos del calentamiento de la tierra en niveles que, parece que, ante la realidad, en lugar de intentar resolver el problema le aplicamos "la mexicana"...: queremos ocultar todo debajo de la cama, solo para que los demás no lo noten; aunque sepamos que la basura y los estorbos están ahí.

Hace un par de días le comenté la fantasía armada en derredor de las opiniones de los niños frente a los problemas  del mundo.

Suenan a nostalgia y fe adolescente; lo es, pero los intereses de los grandes empresarios del mundo jamás han pasado ni pasarán por la buena voluntad, la necesidad de la humanidad por salvar la tierra, o cosas que se le parezcan. No se engañe ni engañe, la tierra es el mejor lugar para hacer negocios; y el peor lugar para las peticiones de los niños.

De hecho, ellos y las mascotas son los principales prisioneros de la realidad social...: se les prohíbe dejar el camino que se les ha trazado: una banqueta, un parque.

Repito lo que le dije anteriormente,  la adolescente sueca Greta, en cualquier momento va a recibir el premio nobel de la paz , eso lo acostumbra mucho quienes controlan los mercados de cosas...cosas; esas que abultan los bolsillos de los grandes inversionistas.

La muchachita gritó y puso carita de..., ¡voy a llorar! con un perverso indicio de sobre ensayo histriónico para indicar que representa a la parte de la sociedad que está encabronada con tanto desmadre contra la tierra.

Por desgracia, instantes después, tomó la palabra el nefasto empresario avenido en presidente del país más poderoso del mundo; si, Donald Trump, con sus babosadas nos recordó que el espectáculo de llevar y traer a los niños a los foros internacionales ha sido por largos años un buen circo sin red de protección donde sus comentarios serán aplaudidos, luego nuevamente aplaudidos, luego manoseados por los medios de comunicación; para al final decir... ¡la realidad es muy simple, mandamos los de siempre, los que tenemos  poder para decidir e invertir; los que controlamos las decisiones sobre los recursos de la tierra..., que los niños sigan hablando!

Como si fuera poco, el siguiente clavo lo puso el "hijo putativo" de Trump, el presidente de Brasil Jair Bolsonaro al gritarle al resto del mundo que se vayan a la fregada..., que la selva del amazonas es de Brasil, que no es del mundo, ni tiene por que ser responsable de lo que le pase a la tierra.

¿Usted cree que a algún gran empresario que en este momento cuenta los miles de millones de dólares que tiene, y se pone la meta de incrementarlos, se siente tocado por los discursos de los adolescentes...? aun no se crea este tipo de empresarios; aun no existe.

​Por desgracia estamos en una dinámica productivista que genera adicciones que nos hacen exclamar... ¡qué sería del mercado sin los deseos insatisfechos del ser humano, convertido en mero consumidor de cosas...!

Los niños nunca han mandado, probablemente no lo harán; no se engañe, no veo como pueda ser mejor el mundo con sus consejos y deseos; pero son buena herramienta de manipulación emocional.

Vea usted lo que pasa igual con las culturas sometidas históricamente; el ejemplo lo vemos con la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú; ante sus luchas por la defensa de su familia y sus derechos, decidieron entregarle el premio nobel de la paz...; muy buen impacto, muchos discursos por todo el mundo en defensa de los menos  favorecidos... ¡pero el abuso en su contra sigue igual o peor; la realidad nos despierta y se burla de nosotros! 

Luego se supo que la señora Menchú cobra por sus presentaciones en determinados eventos de promoción en favor de los derechos humanos...; el mercado nos da una lección grotesca.

Suena feo repetir...¡se lo dije! este espctáculo armado por la ONU con los adolescentes es una aspirina ante un cuadro cancerígeno causado por el mercado; a este le vale madre el discurso emotivo de una niña gritando que nunca perdonarán a los adultos por el deterioro sobre la tierra que se les deja... ¡personalmente lo vengo escuchando desde hace cincuenta años...; no cambia el guión...sólo la niña o niño que lo dice en cada momento! 

Eso, al mercado le vale madre, Donald Trump y Jair Bolsonaro..., o al mariguanero Fox les tiene sin cuidado.

La tierra es un buen lugar para seguir haciendo negocios.

A ellos, a los grandes inversionistas les vale madre lo que nos duela..., al margen de que nos griten que nos agarremos de las manos todas..., ellos nos meterán la mano en el bolsillo, para eso nos quieren solamente.

Un abrazo.

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